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Por Eugenia Carbone - Directora del Programa Latinoamericano (LAP)
En medio de un tiempo signado por los desafíos, sentimos la necesidad de reflexionar una vez más sobre cómo proteger uno de los valores más preciados que compartimos como sociedad: la democracia. Junto con ella, la convivencia, los derechos humanos y las instituciones que, con esfuerzo y perseverancia, el pueblo argentino ha logrado reconstruir.
Estamos en el umbral de un aniversario simbólico: 50 años del 24 de marzo de 1976, día en que nos arrebataron la democracia, los derechos y la legitimidad de las propias instituciones creadas para sostenerlos. Como acto reparatorio, 2025 encuentra al Programa América Latina de la AIPG trabajando y reflexionando colectivamente sobre cómo preservar la memoria y seguir construyendo mayor verdad y justicia.

El camino que hemos elegido se eleva para responder a los retos de nuestro tiempo. Hemos optado por incluir a niños y jóvenes en estos diálogos. No se trata sólo de transmitir información sobre las atrocidades de nuestro pasado reciente, ni simplemente de mostrar imágenes o relatar historias de terror. El reto es más amplio: se trata de implicar a nuestros hijos en la comprensión de lo que estamos protegiendo como sociedad y de lo que no debemos perder nunca más.
Esta invitación nos anima a reflexionar sobre lo que perdimos en 1976, lo que recuperamos a partir de 1983 y lo que aún nos queda por delante. Involucrar a los niños en estas conversaciones abre la oportunidad de escuchar sus pensamientos, sus sueños y sus contribuciones al país que les espera a ellos y a todos nosotros.
¿Cómo apoyarles para que se conviertan en protagonistas de la búsqueda de la igualdad de derechos y el respeto a la diversidad?
¿Cómo les acompañamos en su preocupación por el medio ambiente?
¿Cómo les animamos a conocer y defender sus derechos?
¿Cómo creamos espacios donde puedan respirar realmente libertad, también en el mundo digital?

Todas estas preguntas se convirtieron en el motor del trabajo que desarrollamos junto con el Museo de la Memoria de Rosario. La decisión del museo de crear un área dedicada a los niños fue el punto de partida. Formado por un equipo interdisciplinar e integrado en el departamento de educación, esta iniciativa dio lugar al proyecto Palabras Semilla: Infancias que dejan huellasun plan integral de actividades pedagógicas, artísticas y lúdicas pensadas para y con los niños.
Palabras Semilla reunió talleres, visitas guiadas y visitas teatralizadas, creadas principalmente para niños, pero en las que también participaron profesores, directores de escuela y familias de la comunidad educativa de Rosario.
El proyecto culminó con un poderoso desafío: dejar todo ese trabajo plasmado de manera permanente en el propio museo. Así nació la Sala Encuentros, un espacio dedicado a los niños, con obras de Lucrecia Lionti, Soledad Sánchez Godar, Florencia Garat y Marcelo Brodsky, comisariada por Cecilia Nisembaum. La Sala Encuentros contribuye a la identidad del museo como espacio emocional y reflexivo, una cámara resonante para la Memoria, la Verdad y la Justicia desde las edades más tempranas.

Participar en la configuración del presente y el futuro de nuestros hijos también significa transmitir lo mejor de lo que nuestra generación ha construido. A lo largo de más de 40 años, Argentina ha forjado una comunidad de activistas, defensores y organizaciones de derechos humanos que nunca se han rendido, ni siquiera en los momentos más difíciles, incluidos los que afrontamos hoy.
Con este espíritu, en abril de 2025, Palabras Semilla reunió a representantes de espacios de memoria y organizaciones de derechos humanos de todo el país para reflexionar y proyectar nuestro trabajo hacia el futuro. De ese diálogo surgió una clara convicción: el trabajo con y para los niños debe ser uno de los pilares centrales del movimiento de derechos humanos.
Escribo estas líneas días después de asistir al 48 aniversario de Abuelas de Plaza de Mayo, de sentir el abrazo colectivo que rodeó a las Abuelas y de escuchar a Estela hablar con ternura de "nuestros hijos": los 139 nietos y nietas que han recuperado su identidad gracias a su incansable lucha, y los más de 300 que aún esperan encontrar la suya. Todavía conmovido por estos gestos de amor incondicional a sus nietos, a sus hijos y a toda nuestra sociedad, reafirmo que Palabras Semilla no es más que una expresión del inquebrantable compromiso de AIPG con la memoria, la verdad, la justicia y la democracia.
Buenos Aires, noviembre de 2025.

Por Eugenia Carbone - Directora del Programa para América Latina (LAP)
En medio de una época atravesada por desafíos, sentimos la necesidad de volver a pensar cómo cuidar uno de los bienes más valiosos que tenemos como sociedad: la democracia. Con ella, la convivencia, los derechos y las instituciones que, con altibajos y mucho esfuerzo, la sociedad argentina logró reconstruir.
Estamos a las puertas de un aniversario emblemático: los 50 años del 24 de marzo de 1976, el día en que nos arrebataron la democracia, los derechos y la legitimidad de las instituciones destinadas a garantizarlos. Como efecto reparador, este 2025 encuentra al Programa para América Latina de AIPG trabajando y pensando colectivamente cómo preservar la Memoria y seguir construyendo más Verdad y más Justicia.

El camino que elegimos está a la altura de los desafíos que la actualidad nos plantea. Decidimos incluir a las infancias en estos diálogos. No se trata solo de transmitir información sobre las atrocidades del pasado reciente, ni de mostrar imágenes o relatos del terror. El desafío es más amplio: integrar a nuestras infancias para pensar qué es lo que estamos cuidando como sociedad y qué es lo que nunca más debemos perder.
Es una invitación a pensar en aquello que perdimos en 1976, lo que conseguimos a partir de 1983 y lo que tenemos por delante. Involucrar a las infancias en estos diálogos abre la oportunidad de escuchar qué piensan, qué sueñan y qué pueden aportar al país que les/nos espera.
¿Cómo ayudarles a ser protagonistas en la búsqueda de la igualdad de derechos y del respeto a las diversidades?
¿Cómo acompañarles en sus preocupaciones por el medio ambiente?
¿Cómo promover que conozcan sus derechos y aprendan a defenderlos?
¿Cómo crear espacios donde realmente puedan respirar libertad, incluyendo el entorno digital?

Todas estas preguntas fueron el motor del trabajo que desarrollamos junto al Museo de la Memoria de Rosario. La decisión del museo de crear un área dedicada a las infancias fue el punto de partida. Conformada por un equipo interdisciplinario e integrada al área de educación, esta nueva iniciativa dio lugar al proyecto Palabras Semilla. Infancias que dejan huellas, y a un plan de trabajo con propuestas pedagógicas, artísticas y recreativas dirigidas a las infancias.
En Palabras Semilla confluyeron talleres, visitas guiadas y teatralizadas, pensadas para las infancias, pero que también interpelan e incluyen a los adultxs docentes, directivxs, madres, padres de las escuelas de Rosario.
El proyecto previó también dejar todo ese trabajo plasmado en el propio museo. Así nació la Sala Encuentros, un espacio dedicado a las infancias, con obras de Lucrecia Lionti, Soledad Sánchez Godar, Florencia Garat y Marcelo Brodsky y curaduría de Cecilia Nisembaum. La Sala Encuentros aporta a la identidad del museo como una caja de resonancia afectiva por Memoria, Verdad y Justicia desde las edades más tempranas.

Hacernos parte de la construcción del presente y del futuro de nuestras infancias también implica transmitir lo mejor que nuestra generación ha construido. En estos más de 40 años, Argentina consolidó una comunidad de activistas, militantes y organismos de derechos humanos que nunca bajaron los brazos, ni siquiera en los momentos más difíciles, incluyendo los que atravesamos hoy.
En ese marco, en abril de 2025, Palabras Semilla reunió a referentes de espacios de memoria y organismos de derechos humanos de todo el país para reflexionar y proyectar el trabajo hacia el futuro. De ese encuentro surgió una certeza: trabajar con y para las infancias debe ser uno de los ejes centrales del movimiento de derechos humanos.
Termino estas líneas pocos días después de haber participado en el 48° aniversario de Abuelas de Plaza de Mayo, de haber sentido el abrazo que rodeó a las Abuelas y de haber escuchado a Estela hablar con ternura de "nuestros chicos": los 139 nietos y nietas que recuperaron su identidad gracias a su lucha incansable, y los más de 300 que aún esperan encontrar la suya. Todavía conmovida por esas muestras de amor incondicional de las Abuelas a lxs nietxs, a lxs hijxs y a toda la sociedad, reafirmo que Palabras Semilla es solo una manifestación del compromiso irrenunciable de AIPG con Memoria, la Verdad, la Justicia y la Democracia.
Buenos Aires, noviembre de 2025.
